El día empieza sin sorpresas.
A las 7 de la mañana llega el aviso con cuántas limpiezas tienes hoy. Antes del café ya sabes el tamaño del día.

Hora de salir, con la ruta en voz alta.
La app calcula a qué hora salir y te avisa. Puede leer la ruta del día en voz alta mientras manejas, y los mapas de tu teléfono se abren con un toque.

En la puerta, todo lo que importa.
Toca “Llegué” y se abren las notas de la casa: cómo entrar, las mascotas, la alarma, las cámaras, lo que no se toca. La foto de la fachada te ayuda a no equivocarte de casa.

¿Clienta nueva? Un precio justo al momento.
La cotización toma en cuenta recámaras, baños y el precio de tu estado, y funciona hasta sin internet. Sale en PDF en el idioma de tu clienta. Si la aprueba, se vuelve clienta y limpieza con un toque.

¿Terminaste? La app te pregunta qué aprendiste.
Después de tu primera limpieza en una casa, la app te pregunta qué descubriste y lo guarda para la próxima. La casa se completa sola, sin un formulario enorme.

Tu dinero, sumado solo.
Ganancias, propinas y horas por día, semana, mes y año. Solo cuenta el tiempo entre “Llegué” y “Terminé”, así que tu pago por hora es el real.

Y el domingo es tuyo.
Los domingos y los días festivos salen en rojo, como descanso. Las limpiezas que se repiten ya están en la próxima semana, sin copiar nada.












